Percibo tu llegada
cual suaves susurros
de una tormenta cercana,
es tu aliento,
tu olor
y el desespero,
la ilusión
y la caída de la torre
que guarda lo que fui.
me veo derrotado de nuevo
me sentencia tu esplendor,
tu magia,
y me arrebata esa tormenta
que viene con un beso
y se va
con un adiós violento,
con un "lo siento",
un "no debió pasar".
No espero creer
en tus argumentos
se que mi débil voluntad
hará el resto,
entenderé,
aprenderé,
lo vivido es recordado,
las tormenta se disipa,
tus labios se desvanecen
con el aire
de cada exhalación.
Mis caminos
tenues a simple vista
se fundamentan,
se convierten,
escapan de la razón
se aclaran a lo lejos
se despojan de lo que fueron
pero se acercan
a lo que seré
de nuevo, sin ti.
MaoCh
No hay comentarios:
Publicar un comentario