Chao. hasta pronto vida, hasta mañana paz, como siempre son palabras que se pronuncian con costumbre monótona, tras la entrada ocasional a través de mis puertas, la estadía sublime de infinitos suspendidos entre puntos, enamorados de la incertidumbre de un mañana oscuro, acalorados por la luna que enrojece nuestra piel en noches donde brillas con luz propia, y abochornas a los astros con cada paso que das. Estoy a merced de ti. No pretendo que permanezcas toda la noche en mis brazos, quisiera tan solo que volvieras quizá una o dos vidas mas y que continuemos la historia en mi corazón, que se ha empolvado por recuerdos que no me atrevo a recordar, porque se quiero conservar el paisaje de tu pelo del mes de mayo al compás del viento. La mueca caprichosa de tu boca en contra de mi razón, matando tiempo entre pretextos que nos llevaban siempre al temeroso pero sentido juntar de universos. Las letras que caían como hojas de los árboles en otoño sobre un suelo en el que tu creciste. Seré breve esta ocasión, pues la longitud de palabras que te escribí antes de esta carta hablan por si solas, y se mantienen como la viga que edifico la torre de este actual silencio mutuo. Seré breve, aun te pienso, aun te extraño, aun me despido de ti, pero sigo sin creerlo.
MaoCh
17/07/2015.
No hay comentarios:
Publicar un comentario