jueves, 9 de mayo de 2019

Retazo de un adiós en negación

El mundo que me rodea
ya no te pertenece,
ya no puede ser así
nuestro amor ya no florece

Se ha marchitado
con un eterno sol de invierno,
apego calcinante,
cercanía de mutuo infierno.

Y dicho entorno decorado,
con caricias, besos, abrazos largos
poco a poco se desdibuja, se borra,
y miente al tiempo nuestros letargos.

Y dudo si es que acaso
mi mundo me pertenece,
si se volcó sobre el vacío
el adiós de fondo, vive, aparece.

¿Acaso dos seres pueden herirse asi?
después de vivir curandose
después de volar sobre nubes
besándose, amándose, ahora olvidándose.

Es un hecho de aceptación
un mutuo réquiem, cruel contrato,
sonó con el movimiento de tus labios
silenció mi sentimiento, avivó mi relato.

Y te alejas y progresa tu silencio,
me acerco y desdibujo mi conciencia,
y bailo con esperanzas ciegas
la sonata de cenizas, de apariencia.

Eres mi debilidad, mi punto de quiebre
soy tu hoja de papel en blanco,
se que no escribes porque no te nace
se que evades a este hombre franco.

Más entiendo y preparo mi partida,
tomo mis maletas de nostalgia y coincidencias,
lleno mía bolsillos con casualidades,
con la forma de copiarnos, esa rara convergencia.

Y me voy no porque quiero, debo.
y te vas no porque debes, quieres
y nos fuimos porque lo nuestro no converge,
ya no soy yo, y tú tampoco lo eres.

MaoCh
9 de Mayo de 2019

Procuraré seguir escribiendo después de esta larga ausencia.


P.D:
Te extraño.

jueves, 19 de enero de 2017

Jueves: Retorno Inesperado

Llega ese momento,
Dulce e impredecible
Una mirada cortés,
De mi expresión: indescriptible.

Me he perdido
Entre oscuros cabellos,
Magia de parpadeos
Ella, no lo ha percibido.

Sin embargo poco importa,
Quiero pensar por un momento
Que compartida fue la dicha,
Y ha sentido lo que siento.

Esa marca que ha avivado
A un poeta agonizando
De cenizas de un tintero,
Que parecia claudicado.

Sus ojos son verso,
Su sonrisa, cual prosa,
De una mágica calle
Adornada de historia.

Su historia, quizá incierta
Y mi curiosidad, innata,
Cauto espero, tímido ser,
a su encuentro, su melodía grata.

Queda en mi su mañana,
El sol después de la lluvia,
El viento que mecía su cabello,
Sonrisa que calma toda furia.

Pero aquella hermosa llegada,
Me recuerda con premura,
Que pasaran más días y noches
Para honrarme con su lectura

Pues quiero leer sus palabras,
Admirar su sonrisa,
Perderme con el silencio,
Ser poeta que improvisa.

Se vale creer en utopías
Creo en su llegada, quiza otro día,
Me aferro, espero y siento ansias
Por su mirada que cautiva.

No entiendo el porqué
ni quiero hacerlo,
Su ser es magia impropia
Me revivió, sin quererlo!

Hombre de ciencia,
Con fe en su mundo incierto,
Ironía exquisita,
Que en ella he descubierto.

Y pese a que debo irme,
No he dejado de lado
La visita de un día jueves,
Que me dejó fascinado.

MaoCh


viernes, 23 de septiembre de 2016

De vuelta

Cuán duro es volver a un suave inicio, suave como el primer respiro al despertar en la mañana, después de un difícil abrir de ojos con una realidad donde tú ya no estás, después de hablar con la muerte y coquetear con sus besos para así poder hallar descanso, y darte cuenta que incluso ella te quiere cerca pero no precisa una cercanía de más. ¿como dejar de pensar en ti? Debo admitir que tienes el mérito de despertar ocasionalmente al escritor que te llevaste con tu partida, quisa los vestigios de lo que pudo ser se reúnen una vez en el año y homenajean tu ausencia, quisa porque se acerca ese momento y el lugar donde todo empezó, quizá porque te acercas a mi memoria más del diario momento que aún conservas en mi, aunque no lo pretendas, aunque no lo sepa explicar. Me convierto en lo que te llevaste, me acerco a lo que tú quizá en el olvido alguna mañana o quizá alguna tarde, decidiste abandonar.