Porque para el ayer no hay un hoy,
te empeño este "hasta luego",
a cambio pido silencio,
mientras empaco recuerdos,
y me alejo sutilmente,
mirandote,
acumulando momentos,
pretenciosos inquilinos
de una barcaza sin nombre,
bautizada con miedos,
que se prepara a zarpar en un océano sin dueño.
Por lo pronto te dejo,
mi mas sincero "hasta luego",
por lo pronto te encargo,
esta mente y mis sueños.
Temo firmemente a perderlo todo,
aunque no me explico cómo y porque,
este "hasta luego" no teme,
dejarme solo de nuevo.
Seguramente esta mejor contigo,
seguramente, un adios pierde sentido en mi mundo.
Mi predecible lógica,
me invita a desconocerme de ti,
dejandote por este "pronto" que dura para siempre,
esa tibia despedida, que muy bien ya conoces,
lógica para tu mundo,
de matices azules, sueños rojos y montañas verdes.
Te dejo este "hasta luego",
comprendiendo que "luego"
de mi sabras lo que el mundo de si mismo sabe,
preferire ser dueño del océano que navego,
y darle el nombre a la barcaza en la que remo,
e inventar un nuevo adiós para que luego,
pueda empeñarlo a cambio de nada, y regalarle al recuerdo, satisfecho,
este ayer huérfano y de por si sediento,
tomar un "hoy" dispuesto a cambiar tu silencio,
Y olvidar tu "hasta luego"
Y volver,
volver al comienzo.
MaoCh.
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