miércoles, 31 de diciembre de 2014

Soledad Estacional

Con la soledad,
soledad de días silenciosos,
soledad y personas que llueven afuera,
y solo ella a mi lado,
compañía premeditada,
dolorosa, tras pasos de dicha fugaz.
Aquí de nuevo, una vez más,
un hombre ensimismado 
sin paz, sin caminos dibujados,
frondosos horizontes
difuminando tu paisaje,
aquel tan tuyo, tan mío,
aquel que sólo en mi mente permanece,
dándose a si mismo entre sueños,
en momentos donde todavía, tu estas,
pues te seré sincero, la espera duele,
y la estancia imaginaria
donde esperas por mi,
vale como mil soles de invierno,
y huele a flores nuevas de primavera.

Mas existe un despertar,
hojas de otoño rozando tu pelo,
ocaso eterno, en días austeros de ti,
cortantes momentos
con vestigios, con recuerdos,
con alegrías,
convertidas en miedos.
El nubarrón volvió a mis dominios,
combinando gotas tormentosas
con las lagrimas de mi rostro,
y caminando con pasos memoriales,
y una sonrisa vacía,
que se que solo tu puedes llenar,
con el sol que llegaba detrás tuyo,
y calmaba aquel vendaval.
Te pediría todo y nada,
pero entre la nada, ya no estas.

Pero ahora solo hay silencio,
solo lagrimas, cruel verdad,
solo soy yo, sin ti,
solo eres tu, mi cruel soledad.


MaoCh
31 - Diciembre - 2014

Gracias por sus lecturas durante este año,
Adiós.

martes, 16 de diciembre de 2014

Adiós sin prisa aparente

Se partirá mi corazón en mil pedazos,
tu pálida presencia ya casi se desvanece,
tus manos, se enfrían porque temo tomarlas,
mis ojos desbordan melodiosas lagrimas,
pero no puedo quejarme hasta el presente,
se que no debo, se que no debes,
y que no nos debemos,
tan solo nos miramos, y no nos poseemos.
Me aprecias, sin brillo,
y yo te veo sin tus espejos,
sin mascaras, sin apegos,
contemplando el "que", mas no contemplo un cómo.
Eres el cuando; este presente que envejece,
este pasado declarado,
eso eres, sin prisas aparentes,
realmente mas rápidas que el tiempo,
mas veloces que el corazón,
mas frágiles que tu estrella, 
y mas voraces que tu voz,
apagada en un silencio.

A esto me he adecuado,
después de mi larga estancia
en tu natural corazón:
mi artificial y tenue sueño,
mi realidad sin fundamentos,
los pasos que borraron sus huellas,
las memorias ahora desconocidas,
rescatándose un olvido pretencioso
a cambio de un destino despiadado,
con relojes que marchan mas rápido,
conspirados en forzar lo inevitable,
empeñándose en reducirme aun mas,
en aumentar la brecha
que de por si, ya es larga,
en terminar por destrozarme.
Dolorosas llamas que queman.
Por supuesto, no lo sabrás,
fingiré mi fortaleza, aunque duela mas.
pues terminaste de la forma mas dolorosa,
no lo diré, no lo sabrás,
pero cada pieza rota, 
de a pocos se rompe más,
cada lagrima brota con mas pureza,
cada nube regresa a su lugar,
cada gota vuelve, cayendo lentamente;
de nuevo, su sonido, 
su sabor familiar,
retumba en mis oídos,
destroza mi piel.

Y el miedo,
así como los sueños,
se convierten en algo real,
con tu "adiós" tan disimulado,
que se hace notar mucho mas,
y mi fuerza, que en realidad, 
es tan frágil que cae
ante el acto final,
los fingidos gestos de bienestar,
los aparentes ojos de "verdad",
y las palabras que te regalo
para que creas, y seas fuerte,
justo con ellas, se va,
se va mi fuerza, mis añoranzas,
mi paz,
pero me queda el alivio,
que todo lo di, 
para que en ti las lagrimas
duren mucho, mucho menos,
y tus sueños estando despierta,
duren mucho mas,
Mi realidad, muere de nuevo,
mi verdad, no sueña acá.



MaoCh